¿Por qué cayeron las acciones y subió el riesgo país esta semana?

En un contexto donde la estrategia monetaria logró contener el dólar mayorista por debajo de los $1.500, los activos argentinos experimentaron una fuerte corrección que provocó la caída del Merval y una suba del riesgo país.

Fotografía de archivo de agentes de bolsa que trabajan en Wall Street. EFE/ Justin Lane


En el mercado financiero de Argentina está sobrevolando un mensaje muy claro: el ordenamiento de la macroeconomía según la mirada del equipo económico no resulta satisfactorio para los inversores debido a que la economía real no está pasando por un buen momento.

A diferencia de Wall Street, que retomó su sendero alcista y volvió a ubicarse en máximos históricos, los activos locales transitaron una semana de números rojos. El panel líder de la Bolsa porteña no logró esquivar el pesimismo: el S&P Merval medido en dólares (CCL) rompió el piso de los USD 2.000, retrocediendo a niveles de finales de mayo.

El castigo se sintió con fuerza en los ADRs en Nueva York con caídas cercanas al 10% en sectores clave como el bancario. Sin embargo, la novedad de esta semana es que la caída de las acciones de las empresas líderes de la Argentina fue acompañada por la baja de la cotización de los bonos soberanos.

Por lo tanto, subió el Riesgo País de Argentina por encima de los 450 puntos básicos, marcando un máximo en los últimos dos meses. 


Economía real a dos velocidades

En el mercado se puede palpar que la economía argentina viaja a dos velocidades. Tal como venimos advirtiendo hace meses desde este espacio, hay sectores extractivos y primarios (como la energía, la minería y el agro) que vienen creciendo de manera sostenida y fuerte. El enorme crecimiento de estos sectores hace que el Producto Bruto Interno crezca de manera consolidada.

Sin embargo, hay otros sectores de la economía, tales como la industria y el comercio, que no están creciendo. Estos sectores emplean a la mayor parte de los trabajadores y, como no están pasando por un buen momento, los salarios que pagan corren por debajo de la inflación, lo que a su vez erosiona el poder adquisitivo.

Además, como el dólar se mantiene estable pero el costo de producción sigue en aumento debido al ajuste sostenido de los servicios, las importaciones reemplazan a gran parte de la producción manufacturera local, haciendo caer la demanda interna para este sector.

Dólar mayorista y reservas: La estrategia del BCRA en los $1.500

En términos cambiarios, el foco estuvo puesto en el dólar mayorista, que operó muy cerca de la barrera de los $1.500. 

Sin embargo, el Gobierno apeló a una sintonía fina entre el Banco Central y el Tesoro: mediante la absorción de pesos en las licitaciones de deuda y la intervención con contratos de dólar futuro, lograron disminuir considerablemente la liquidez y fijar un techo al tipo de cambio oficial.

Esta escasez de pesos en la calle hizo disminuir la cotización del dólar informal, con un dólar blue que acumuló varias ruedas consecutivas a la baja, pasando de $1.570 a $1.525 en tan solo una semana.

Por otro lado, el BCRA disminuyó considerablemente el volumen de compras netas de dólares para quitar presión al mayorista, manteniendo las reservas internacionales en torno a los USD 49.500 millones. 


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Política monetaria y crédito: El costo colateral de "secar la plaza"

Toda la tarea financiera entre el Tesoro y el Banco Central dejó en evidencia que la prioridad del equipo económico es mantener el ancla cambiaria a través de una política monetaria restrictiva.

No obstante, "secar la plaza" de pesos tiene un costo colateral directo sobre el crédito y el consumo: el aumento de la morosidad viene creciendo de manera alarmante ante un erosionado poder adquisitivo del salario.

Por lo tanto, los inversores han castigado a los papeles argentinos esta semana a la espera de que el equipo económico deje en claro que no solo es necesario el ordenamiento de las variables macro, sino que la economía real dé señales de arranque. Hasta que eso no suceda, simplemente veremos cómo las velas suben y bajan sin una tendencia clara.

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