El Banco Central no intervino en el mercado: ¿Techo para el dólar mayorista?
Luego de 135 jornadas consecutivas la autoridad monetaria no intervino en el mercado. Sin la demanda del BCRA, el dólar mayorista cerró por debajo de $1.500.
| Conferencia de prensa del día anterior de la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva junto al ministro de Economía, Luis Caputo |
El día martes 28 de julio de 2026 será recordado como el día que el Banco Central de la República Argentina decidió no intervenir en el mercado para comprar o vender dólares.
Al día siguiente de que el equipo económico haya recibido con los brazos abiertos a la directora del FMI, las miradas del mercado estaban puestas en cuántos dólares iba a comprar el BCRA, ya que fue la misma Kristalina quien había arengado a que se mantenga la compra de dólares por parte de la autoridad monetaria.
Sin embargo, el BCRA no compró nada, y surgió inmediatamente la pregunta:
¿Por qué?
Bueno, habiendo comprado dólares de manera ininterrumpida durante 135 jornadas consecutivas y cumpliendo holgadamente las metas que se había puesto como objetivo, se decidió hacer una pausa para que el dólar mayorista no supere los $1.500.
Recordemos que el escenario base de remonetización del BCRA implicaba como mínimo una inyección de pesos que iba a ser abastecida mediante la compra de USD 10.000 millones para acumular reservas internacionales.
En lo que va del año, el BCRA realizó compras netas por más de USD 13.000 millones, superando la meta de los USD 10.000 millones.
Entonces, para no inyectar más pesos a la economía, y que a su vez estos no deban ser absorbidos mediante licitaciones por parte del Tesoro encareciendo el costo del financiamiento, el BCRA decidió hacer una pausa y disminuir la demanda de dólares.
Por ende, el tipo de cambio mayorista cerró el 28 de julio de 2026 en $1.499,83.
Veremos en los próximos días qué decisión tomará el BCRA, pero a priori pareciera que la estrategia ahora es quitar presión al dólar al no inyectar pesos mediante la remonetización y darle oxígeno al Tesoro para que la tasa de interés que paga en las licitaciones sea menor, manteniendo el alto porcentaje de rollover.
Ahora el foco estará puesto en si esto de alguna manera puede generar la confianza necesaria y no ser una muestra de debilidad que presione contra el dólar producto de la fuga de pesos que vienen haciendo tasa.