El riesgo país otra vez en la zona de los 500 puntos básicos
El Riesgo País de Argentina elaborado por el banco de inversión JP Morgan, se alejó de los valores mínimos alcanzado en el mes de julio. En pocos días, la situación cambio y el mercado espera señales que no solo apunten a la macro para poder revertir la tendencia.
Los bonos de la deuda argentina denominada en dólares, más precisamente los Bonares y Globales, venían de largos meses en donde su cotización, de manera persistente, aumentaba. Esta dinámica, fue producto de que el mercado percibió señales de confianza, principalmente, por el ordenamiento de las variables macroeconómicas.
El buen clima "financiero" continuó luego del pago realizado el 9 de Julio, por parte del Tesoro, de los intereses y amortización de los Bonares y Globales.
En ese sentido, los inversores, tanto locales como internacionales, continuaron demandando los títulos públicos. Esto hizo elevar el precio por unas jornadas más.
Asimismo, una mayor demanda comprimió el rendimiento real de los activos financieros, lo que se tradujo en una baja del Riesgo País hasta alcanzar el valor más bajo en años al alcanzar los 402 puntos básicos.
Evolución del Riesgo País
Monitoreo en tiempo real del índice de JP Morgan para los bonos soberanos argentinos.
Sin embargo, los datos económicos publicado a partir de mediados de julio empezaron a cambiar el humor de una parte de los inversores.
Quizás, el que encendió la primer señal fue el dato del EMAE. Este indicador de la actividad económica, evidenciaba la gran diferencia entre los sectores pujantes y los que están deprimidos.
Asimismo, el dato publicado por el INDEC indicando un incremento en la inflación, acechaba al proceso des inflacionario. Además, en las últimas semanas, los medios de comunicación alertaron de manera masiva sobre el alto nivel de morosidad.
Además, los datos del SIPA dan cuenta de la pérdida en la cantidad de puestos de trabajo formal con frecuencia mensual, que agravan el contexto social y dan luz a una realidad bastante preocupante que es la disminución del poder adquisitivo de la población.
Entonces, "con estos datos sobre la mesa", las cotizaciones de los bonos comenzaron a ceder y se entró en un sendero bajista. Como el precio y el rendimiento se mueven en sentido inverso, esta caída hizo subir automáticamente su tasa de retorno potencial. De este modo, la tasa implícita de mercado comenzó a ampliarse.
Dado que el Riesgo País mide precisamente la brecha entre los rendimientos locales y los bonos del Tesoro de EE. UU., esta mayor tasa exigida a los títulos argentinos se tradujo directamente en un salto del indicador.
En ese sentido, el mercado ahora no solo mira los números de la macroeconomía, sino que también pone un particular énfasis en el humor social, con los datos del empleo y poder adquisitivo como elementos claves para la toma de decisión de inversión.