Transener: por qué se recortaron los dividendos
En mayo de este año el Gobierno cedió su participación estatal en Citelec, la cual es la sociedad controlante del 52,65% de Transener, a la empresa Edison Transmisión perteneciente al Grupo Neuss y Genneia.
La operación se realizó por un monto de USD 356,1 millones de las acciones que estaban bajo la propiedad de la empresa estatal Energía Argentina S.A. (ENARSA).
Sin embargo, a tres meses de la adjudicación, las decisiones del nuevo directorio y los pormenores del proceso licitatorio reflotan el interrogante de fondo: ¿era necesario que el Estado se desprendiera de un activo estratégico, saneado y con una caja millonaria?
En el día de ayer, La Política Online en su nota periodística revelaba que los nuevos dueños de la empresa vaciaron la caja para distribuir dividendos y que con los mismos, prácticamente pagaron la compra de las acciones de Transener.
Ahora bien, sin dudas, es cuestionable él porque el Estado se desprendió de una empresa estratégica y rentable. Sin embargo, lo que más me llama la atención es como el valor de la acción varió desde su privatización.
Para que tengan como referencia, la acción cotizaba entorno a $4.000 por cada papel entre abril y mayo. Y en la asamblea celebrada el día 30 de abril, el Directorio toma la decisión de hacer una reserva para futuros dividendos de $522.590.000.000. Lo cual demuestra lo rentabilidad de Transener.
A los pocos días de haberse conocido la cifra de los dividendos, el Estado abrió los sobres de la licitación y se conoció el importe de la privatización. De ahí en más el valor de la acción quedó por debajo de los $4.000.
La maniobra de los dividendos: la caja generada por el Estado
Apenas horas después de asumir el control formal de la compañía, el directorio de Transener el día 27 de agosto resolvió distribuir en efectivo $253.535.989.514 en concepto de dividendos.
Como observaran, la cifra es menor a $522.590.000.000 que es el monto reservado para el pago de dividendos según la asamblea del 30 de abril de este año.
Por ende, esta situación genera un descontento entre los inversores minoristas, los cuales habían adquirido acciones en el mercado a un monto superior a los que pagaron los hermanos Neuss.
En ese sentido, se percibe un malestar generalizado, que se acentuó aun más al enterarse que la cifra que pensaban recibir como dividendo es la mitad de lo que se había dictaminado en la asamblea del 30 de abril.
No obstante, la empresa puede volver a pagar dividendos en una nueva fecha.
Transener es un activo estratégico
La empresa es la columna vertebral del Sistema Interconectado Nacional:
Dominio del mercado: Opera el 85% de la red de transporte de energía eléctrica en alta tensión.
Extensión: Más de 12.000 kilómetros de líneas de 500 kV que atraviesan el país de punta a punta.
Salud financiera: Excelente liquidez, sin deudas exigibles y con constante generación de utilidades.
Un proceso licitatorio bajo problemas técnicos
La adjudicación al Grupo Neuss no estuvo exenta de polémica durante la apertura electrónica de sobres organizada por el Ministerio de Economía.
Sin embargo, la propuesta de Genneia y Edison Transmisión no aparecía en el sistema, lo que le permitió a la oferta ganadora conocer los importes cifras por sus competidores.
La explicación oficial de los funcionarios la atribuyeron a una falla del sistema, dando posterior validez al dictamen de la Comisión Evaluadora que dio por ganadores a los Neuss.