Sube el petróleo: impulsa a Vaca Muerta pero amenaza a la inflación global
El petróleo registra una fuerte suba reactivando las presiones inflacionarias a nivel global. En la Argentina, el impacto es mixto: aumenta la oferta de dólares por exportaciones y los bonos de la deuda en dólares por ahora resisten.
El mercado energético internacional está en estado de alerta luego de que la cotización del barril de petróleo crudo Brent continuara su escalada alcista y alcanzara los USD 109 por barril en la mañana del día de hoy.
Se trata del nivel más alto de los últimos cuatro meses; días atrás ya había superado los USD 100 por primera vez en dos meses. Sin embargo, el precio aceleró su avance debido a las crecientes restricciones al suministro procedentes de Medio Oriente en el marco de la guerra en Irán.
El recrudecimiento militar entre Estados Unidos e Irán tras el fracaso de las recientes negociaciones desencadenó una severa inestabilidad. La semana pasada, las fuerzas estadounidenses atacaron varios petroleros iraníes en represalia por las ofensivas con misiles balísticos contra buques y portaaviones de su Armada en el Golfo Pérsico.
| Cotización del Petróleo Brent en el día 14 de septiembre de 2026. |
La situación se complicó aún más tras los ataques perpetrados desde territorio iraquí que obligaron a Arabia Saudita a cerrar su estratégico oleoducto Este-Oeste.
En términos económicos, se observa un marcado desfasaje entre la oferta y la demanda de crudo en un contexto donde las refinerías continúan operando a su máxima capacidad.
Por un lado, la Reserva Estratégica de Petróleo (SPR) de Estados Unidos se encuentra en mínimos históricos. A esto se suma que la disminución de las existencias en China obligó a este país a incrementar fuertemente sus pedidos de compra durante agosto, presionando aún más sobre la demanda.
Por lo tanto, el impacto económico se evidencia con fuerza en la economía real de Estados Unidos, donde el precio promedio de la gasolina alcanzó los USD 4,22 por galón y el diésel llegó a los USD 5,94.
En este escenario de oferta reprimida, analistas internacionales advierten que el crudo podría superar rápidamente los USD 120 por barril de continuar las hostilidades.
Esta dinámica amenaza con reavivar las presiones inflacionarias a nivel global. Por ende, es altamente probable una suba en las tasas de interés por parte de la Reserva Federal (Fed) de los Estados Unidos para amortiguar la presión inflacionaria de su economía. Y esto, por supuesto, tiene impacto en los distintos mercados financieros del mundo.
El impacto en Argentina: mayor flujo de divisas frente al riesgo financiero global
A nivel local, el impacto para la Argentina presenta un balance mixto. Por un lado, se destacan las empresas energéticas orientadas a la exportación, como YPF y Vista, las cuales se ven directamente beneficiadas por el escenario de precios altos.
Esto no solo repercute de forma positiva en la valuación de sus compañías y en la cotización de sus acciones, sino que también genera un mayor flujo de divisas para la economía argentina debido al incremento en el valor de las exportaciones de producción energética.
Este mayor ingreso de divisas amplía la oferta de dólares en el mercado local, lo que le permite al Banco Central de la República Argentina (BCRA) continuar con la compra de divisas apenas por encima de la franja de los $1500. A su vez, esta oferta de dólares se ve nutrida por el sector agroexportador, favorecido por el alza internacional en los precios de la soja, el maíz y el trigo.
No obstante, desde el punto de vista financiero, los bonos soberanos argentinos en dólares, hasta el momento logran resistir, ante el eventual endurecimiento monetario por parte de la Reserva Federal a través de una suba de la tasa de interés, que busca contener, obviamente, el impacto inflacionario derivado del conflicto en Medio Oriente.