El dólar mayorista superó los $1.500: bajan las tasas y el riesgo país
| El FMI le había sugerido al ministro Caputo que dejé deslizar el tipo de cambio. |
Luego de varias jornadas en que el presidente Javier Milei no concurría a la Casa Rosada, el día lunes 24 de agosto asistió y se retomaron las reuniones de gabinete. La situación económica en las calles no es la mejor: si bien hay sectores que traccionan hacia arriba a la economía, la realidad marca que a la mayor parte de los argentinos les está yendo peor.
En ese sentido, la misma Kristalina Georgieva le había sugerido al ministro Caputo que no se ahogue con un tipo de cambio mayorista por debajo de $1.500. ¿Por qué? Bueno, con un dólar planchado y una inflación persistente, el resultado es una mayor apreciación cambiaria, que en la jerga se traduce en una inflación en dólares galopante. Ante el aumento significativo en la morosidad, la baja en la recaudación y el menor poder adquisitivo de los salarios, la encerrona de Milei y Caputo los pone contra las cuerdas. No les queda otra, si quieren recuperar una parte del terreno perdido ante los electores, que empezar a liberar de a poco el tipo de cambio.
Por tal motivo, el cambio de estrategia fue notable: el techo que el Banco Central le había puesto al dólar mayorista de $1.500 desapareció, lo dejó deslizar varios pesos y cerró la jornada en $1.506,90.
En el mercado, por la mañana la tasa de caución a un día se negociaba por encima del 24% y en pocas horas dicha tasa bajó considerablemente, llegando a verse en 18%.
Obviamente, tras esta baja de tasas y conocido el dato de que el porcentaje de morosidad en los bancos había cedido apenas un poquito, la suba en determinadas acciones argentinas (principalmente bancarias) fue bastante pronunciada. Con respecto a los bonos en dólares, los Bonares y Globales, también cotizaron al alza; por ende, bajó también el riesgo país respecto a los máximos de la semana pasada, y merodea los 500 puntos básicos.
Ahora bien, este cambio de estrategia no solo busca que haya un poco más de pesos en la calle para que la tasa de interés sea menor y se reactive un poco la economía, sino que era algo necesario por la menor oferta de divisas por parte de los exportadores en la última parte del año. Si el dólar mayorista no empezaba a subir, la noticia en los próximos días iba a ser que el Banco Central, en vez de comprar dólares, empezaría a venderlos para mantener un tipo de cambio ficticio por debajo de los $1.500.