Feliz día de la Patria: Conmemoración de la Declaración de la Independencia
Este 9 de julio de 2026, Argentina conmemora 210 años de aquella audaz y valiente Declaración de Independencia realizada en 1816.
| En la Casa de Tucumán, el 9 de julio de 1816, el Congreso General Constituyente declaró la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. |
En plena fiebre mundialista, donde el sentimiento por la celeste y blanca corre por las venas de los argentinos, vale la pena hacer un poco de historia y recordar a los protagonistas de la Declaración de la Independencia.
Para entender el 9 de julio de 1816, hay que viajar a una Sudamérica bajo la órbita de reyes europeos.
El rey Fernando VII había recuperado el trono español y mandaba ejércitos a combatir cualquier intento de rebelión.
En ese clima de extrema urgencia, los representantes de las Provincias Unidas del Río de la Plata tomaron una decisión histórica y se reunieron en San Miguel de Tucumán.
La elección de Tucumán no fue casualidad; era una forma de descentralizar el poder de Buenos Aires y abrazar el interior del territorio. Allí, en una vivienda típica de estructura simple y funcional que pertenecía a Francisca Bazán de Laguna, hoy nuestra eterna Casa de Tucumán, se iniciaron debates intensos y decisivos.
Un acta, una firma y un compromiso eterno
El martes 9 de julio de 1816, la pequeña ciudad tucumana se convirtió en el epicentro de nuestra historia.
Los congresistas firmaron el Acta de la Declaración de la Independencia, proclamando la ruptura definitiva con la corona española.
Días más tarde, para no dejar margen a dudas en un mundo en plena reconfiguración colonial, se especificó que la emancipación era de Fernando VII, sus sucesores y "de toda otra dominación extranjera".
| Copia histórica del Acta de la Independencia, exhibida en la Casa Histórica de Tucumán |
El acta llevó la firma de personas valientes que asumieron un enorme riesgo personal, pues declarar la independencia era, a los ojos de España, un acto de alta traición castigado con la muerte. Entre los firmantes y promotores de esta gesta histórica se destacaron:
Juan José Paso: Quien actuó con solidez como secretario del Congreso.
Manuel Belgrano: Un pilar militar e intelectual de la Revolución, que impulsaba con fuerza la necesidad de declarar la soberanía.
La diversidad de los firmantes reflejaba que, a pesar de las profundas diferencias que ya asomaban sobre cómo organizar el país, el deseo de ser libres era un punto en común que afirmaba la decisión de independizarse.
El júbilo en las calles
La sesión histórica se extendió hasta altas horas de la noche de aquel 9 de julio, bajo la mirada expectante y esperanzada de la multitud que rodeaba la casa. Al salir la noticia, la emoción contenida estalló en celebraciones que se prolongaron por semanas.
El 10 de julio se celebró una misa de acción de gracias en el templo de San Francisco con los principales referentes sociales.
El punto más alto de los festejos llegó el 21 de julio en el emblemático Campo de Carreras, el mismo suelo donde años antes se había librado la Batalla de Tucumán, donde el pueblo, junto a Manuel Belgrano y el gobernador Aráoz, se congregó para festejar que, por fin, eran dueños de su propio destino.
210 años después: construir la independencia económica
Celebrar y conmemorar 210 años de la Declaración de la Independencia nos invita a reflexionar que la independencia no fue un suceso que terminó de escribirse en una hoja de papel en 1816; sino que es un proceso dinámico, que se debe ejercer todos los días.
Aquellas personas en Tucumán resolvieron la independencia política y militar. A las generaciones actuales nos toca la enorme responsabilidad de construir la independencia económica, el desarrollo soberano y la madurez democrática.