Acciones argentinas trepan hasta 10% mientras los bonos consolidan una suba del 1%
El anuncio de Trump desplomó el precio del petróleo y forzó una rotación de carteras hacia el sector financiero. Con los Globales y Bonares avanzando apenas por encima del 1%, el Riesgo País se sostiene en la zona de los 600 puntos básicos.
En un contexto global de distensión geopolítica tras el anuncio de suspensión de hostilidades entre Estados Unidos e Irán, el mercado local ejecutó una suba sensacional en los papeles bancarios lo que marcó, en principio, una rotación de carteras bastante agresiva.
Los inversores redujeron exposición al sector energético vinculado en mayor medida al precio del petróleo para volcarse fuertemente a la recuperación de los balances bancarios.
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires registró un avance del 1,9% en pesos, consolidándose en los 2.778.025 puntos.
Sin embargo, la verdadera fuerza del movimiento se observó en el sector financiero, donde las subas operaron en espejo tanto en la plaza local (BYMA) como en los certificados de depósito argentinos (ADR) que cotizan en Wall Street.
En la bolsa local, las acciones bancarias protagonizaron un rally muy importante liderado por Banco Supervielle (+10,0%), seguido por BBVA Argentina (+7,1%), Grupo Financiero Galicia (+5,3%) y Banco Macro (+4,75%).
Esta dinámica se replicó casi con exactitud en Nueva York, donde los activos argentinos negociados en dólares exhibieron alzas generalizadas, sumando al panel positivo a otras compañías de servicios y materiales como Loma Negra (+7,2%) e IRSA (+6,8%).
Esta euforia bancaria responde, en principio, a una potencial mejora en los márgenes proyectados. La dinámica de liquidez actual, impulsada por las compras sostenidas de divisas por parte del Banco Central (BCRA) y el consecuente efecto del multiplicador bancario sobre los depósitos, ha generado una expansión de la oferta monetaria que presionó a la baja las tasas pasivas, o sea, la de los plazos fijos.
No obstante, el costo del financiamiento al sector privado se mantiene en niveles elevados, permitiendo una expansión del spread bancario. Bajo estas condiciones, y ante la inminente licitación de deuda del Tesoro, en la cual, los instrumentos indexados a tasa variable están ganando protagonismo, las entidades financieras muestran una marcada preferencia por financiar al sector público por sobre el privado, priorizando un perfil de riesgo más conservador y una mayor previsibilidad en el flujo de fondos.
Los bonos soberanos, tanto Bonares como Globales, tuvieron alzas superiores al 1%, permitiendo que el Riesgo País tenga una leve caída, más cerca de la zona de los 600 puntos básicos, tras haber tocado un mínimo intra diario de 596 puntos.
La contracara de la jornada fue el sector energético. El desplome del 11% en el precio del petróleo Brent —consecuencia directa de la tregua temporal en Medio Oriente— retiró el soporte de precios extraordinarios para los hidrocarburos.
En este escenario, la toma de ganancias fue inevitable para los papeles vinculados a Vaca Muerta, en la bolsa local YPF cedió un 2,3% y en paralelo, en Nueva York, Vista Energy cayó un 5,8%.
En conclusión, asistimos a una rueda de reacomodamiento de carteras y de arbitraje. El mercado parece estar avizorando una incipiente normalización del sistema financiero local y la compresión de spreads de deuda por sobre la coyuntura energética externa.
La sostenibilidad de esta tendencia alcista dependerá, en última instancia, de la profundidad de la demanda en la próxima licitación de deuda en pesos programada para esta semana. Allí se pondrá a prueba la capacidad del Tesoro para absorber excedentes de liquidez bajo dos escenarios posibles: convalidando una tasa fija real negativa frente a la inflación, o bien, captando fondos mediante instrumentos indexados a la variación de precios (CER) o al tipo de cambio (Dollar-Linked). El resultado de esta operación será determinante para validar si el actual apetito por activos financieros cuenta con el respaldo estructural necesario para consolidarse en el mediano plazo.
