Carry trade: ¿El mejor negocio del 2026?

Con el dólar en un sendero bajista en lo que va del año 2026, las inversiones a tasa fija y variable en pesos resultaron ser un gran negocio en dólares ¿Pero se podrá mantener para el resto del año?


El equipo económico continúa utilizando al tipo de cambio como herramienta en su batalla frente a la inflación. 

En el primer cuatrimestre de 2026, el peso argentino experimentó una apreciación muy importante debido a que el dólar oficial pasó de valer $1495 a inicios de año a $1415 al cierre de abril, lo que representa una baja del 5,4%.

En este contexto, todas las inversiones realizadas a tasa fija en pesos en este periodo fueron positivas. En donde se incluyen: plazos fijos tradicionales en pesos, cauciones en pesos y bonos a tasa fija en pesos. Pero en un escalón más arriba, en términos de ganancia, tenemos a los plazos fijos UVA y los bonos en pesos indexados por la inflación.

Es decir, que si a principios de año, un inversor vendía los dólares para hacerse de pesos e invertir los mismos durante 4 meses en instrumentos en pesos a tasa fija o indexados por la inflación, el resultado es que tendría pesos equivalente a una mayor cantidad de dólares que al inicio.

Sin embargo, eso no quiere decir que tengan una mayor capacidad de compra, ya que la inflación en el primer cuatrimestre medida en dólares también se disparó. 

Entonces, sacando de lado la inflación en dólares, y solamente pensando en billetes verdes, las inversiones a tasa fija y variable en pesos fueron un gran negocio.

Ahora bien, mientras muchos analistas pensaban que en abril era momento de dolarizarse. La realidad actual da indicios de qué, por lo menos, un par de meses por delante, el carry trade puede mantenerse en terreno positivo.

El conflicto bélico en Medio Oriente ha disparado el valor del petróleo, lo que se traduce en una inflación global mayor. 

Sin embargo, Argentina es exportador neto de energía, con un barril de petróleo por encima de los USD 100 van a ingresar una mayor cantidad de dólares por la vía de las exportaciones. acrecentando el superávit energético

No obstante, la actividad económica en Argentina muestra una disparidad fenomenal producto del modelo económico. Por un lado, hay sectores ganadores, que son capital intensivos y son los que generan los dólares para que el equipo económico pueda planchar el valor del dólar.

Sin embargo, generan menos empleo que los sectores perdedores como la construcción, la industria y el comercio.

Entonces, con un consumo a la baja producto de un ingreso disponible menor de los asalariados, el nivel de importaciones se va a mantener relativamente más bajo que el aumento fenomenal de las exportaciones de bienes de los sectores ganadores: agroindustria, energía y minería.
 
Esto genera que en el corto plazo, una mayor entrada de dólares, la cual, va a nutrir las arcas del Banco Central, que sumado a las emisiones de deuda en dólares bajo legislación local y la emisión de deuda en dólares corporativa van a garantizar el pago de los bonares y globales el 9 de julio.

Entonces, el "carry trade" resultaría atractivo en los próximos meses.
No obstante, cualquier factor de inestabilidad política o shock externo posee la capacidad de alterar esta calma cambiaria en cuestión de minutos, evaporando las ganancias del carry trade de manera inmediata, en el hipotético caso, que no se hayan desarmado las posiciones.

 

EXCLUSIVO

Anatomía de las Cifras

Siga en tiempo real los principales indicadores de la economía argentina.

ABRIR MONITOR

TE RECOMIENDO SEGUIR LEYENDO

Inflación, PIB y Dólar: ¿Qué pronostica el REM de Marzo del BCRA?

Apreciación del peso y metas del BCRA: ¿Es sostenible la inflación en dólares del 16,8%?

Fuerte suba de la inflación de marzo: ¿Qué esperar en abril?