Índice FADA: los impuestos representan el 58,2% de la renta agrícola en Argentina
El reciente reporte del Índice FADA elaborado por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) indica que, una vez cubiertos los costos de producción, 58,2% de la renta agrícola se destina al pago de impuestos nacionales, provinciales y municipales.
Es decir, de cada 100 pesos de renta que genera una hectárea en el país, 58,2 pesos quedan en manos del Estado.
Aunque la participación estatal mostró una leve baja respecto al 61,9% registrado en junio, los economistas de la entidad aclaran que la mejora responde a factores internacionales y no a reformas tributarias locales.
Distribución de la renta y presión impositiva por cultivo
La renta agrícola promedio se distribuye actualmente de la siguiente manera:
Impuestos: 58,2%
Costo de la tierra: 27,3%
Resultado agrícola (ganancia del productor): 14,5%
Al desagregar la participación del Estado según el tipo de grano, los datos muestran el siguiente impacto:
Soja: 60,7%
Girasol: 56,8%
Trigo: 55,5%
Maíz: 53,8%
En cuanto al origen de los tributos, los impuestos nacionales no coparticipables (derechos de exportación principalmente) representan el 55,6% del total.
Asimismo, los impuestos nacionales coparticipables equivalen al 35,7%. Y en menor medida, le siguen los provinciales y los municipales, los cuales, representan el 7,8% y 0,9% respectivamente.
Desde diciembre de 2023, la reducción en las alícuotas de las retenciones para los principales cultivos disminuyó su peso relativo dentro de la carga fiscal, dando mayor terreno a tributos vinculados al resultado económico, como el Impuesto a las Ganancias.
El impacto del contexto internacional: precios e insumos
El escenario geopolítico, marcado por la guerra entre Rusia y Ucrania y tensiones logísticas globales, impulsó una suba en las cotizaciones internacionales de los granos. Al mismo tiempo, se registró una caída en el precio de la urea, un fertilizante estratégico para la producción.
El valor promedio de la urea descendió de 730 dólares por tonelada en junio a 570 dólares en septiembre. Esta variación mejoró la relación insumo-producto.
Para ponerlo en números, en junio se requerían 4 toneladas de maíz o 3,4 de trigo para adquirir una tonelada de urea dado los cambios en los precios en septiembre esa cifra bajó a 2,9 toneladas de maíz y 2,4 de trigo.
Sobre esta dinámica, Nicolle Pisani Claro, Economista Jefa de FADA, detalla:
“La relación insumo-producto muestra cuánto esfuerzo necesita hacer el productor para comprar un insumo. Hoy, tanto para maíz como para trigo, se necesitan menos toneladas de grano que en junio para comprar una tonelada de urea.”
Por su parte, Antonella Semadeni, economista de FADA, analiza la influencia del mercado global en los márgenes de rentabilidad:
“En esta medición vemos cómo los movimientos del mercado internacional pueden modificar la renta agrícola. La mejora de los precios de los granos, junto con la baja de la urea, permitió que el resultado económico o la ganancia del productor mejore. Pero el Estado todavía se queda con una porción mayoritaria de esa renta.”
A su vez, Fiorella Savarino, economista de FADA, remarca que la moderación del índice no responde a un alivio fiscal interno:
“La leve caída de índice no se dio por cambios en los impuestos argentinos en sí, fue por factores en el contexto internacional. Por un lado, aumentaron los precios de los granos. Por otro, bajó el precio de la urea, uno de los principales insumos para producir. Es una doble influencia sobre la renta: mejora el ingreso por lo que se vende y se reduce el costo de un insumo clave.”
Logística y variaciones provinciales
A pesar de la baja en el costo de los fertilizantes, hay un costo que no merma, que es el de transporte. El mismo continúa ejerciendo presión sobre la rentabilidad, acumulando incrementos respecto a junio y marcando una suba pronunciada en la comparación interanual.
El peso del flete varía significativamente según la distancia geográfica hacia los puertos de exportación. En provincias como Córdoba, San Luis o La Pampa, el valor del flete de una hectárea de maíz equivale a cerca de 2 de cada 10 camiones producidos.
Sobre la diversidad de variables que intervienen en la ecuación agrícola, Nicolle Pisani Claro señala:
“Por eso, el precio del grano no es el único elemento que define la renta agrícola. También importan los costos de producción, la distancia a los mercados, los rindes y la estructura impositiva de cada territorio. Son muchos los factores que entran en juego.”
Las diferencias estructurales y logísticas se reflejan en las variaciones de la participación del Estado según cada provincia:
| Provincia | Participación del Estado en la Renta |
| Entre Ríos | 58,4% |
| Córdoba | 56,9% |
| Buenos Aires | 56,1% |
| San Luis | 55,0% |
| La Pampa | 54,7% |
| Santa Fe | 53,9% |
