La inflación anual en Argentina bajó del 117% al 31,5%: ¿Qué esperar en 2026?
El 2025 cerró con una inflación del 31,5%, marcando un descenso drástico respecto al año anterior, aunque la aceleración inflacionaria de los últimos meses enciende las alarmas.
![]() |
| La inflación en Argentina. |
De acuerdo con los datos del INDEC, la inflación minorista de diciembre se ubicó en el 2,8%, consolidando una inflación interanual del 31,5%.
La inflación anual muestra una desaceleración evidente. Aunque, es menester subrayar, que la inflación mensual se mantiene persistente y en ascenso, abandonando aquel piso del 1,5% logrado en el mes de mayo, para consolidarse por encima del 2% en los últimos cuatro meses.
| Evolución de la inflación mensual en Argentina |
Para entender esta transición, debemos mirar el punto de partida. Hace solo un año, la inflación interanual a diciembre de 2024 era del 117,8%. En ese sentido, el descenso es sumamente significativo.
El equipo económico se trazó un objetivo ambicioso para 2025 que me remite inevitablemente al economista Rudiger Dornbusch.
Él sostenía que, en economía, "las cosas tardan más en suceder de lo que crees, pero luego suceden más rápido de lo que pensabas". Esta observación describe a la perfección el proceso argentino porque los cambios parecieron lentos al inicio, pero se dieron a una velocidad mayor.
Por supuesto, este proceso no estuvo exento de costos (los invito a revisar mis análisis anteriores en este blog). Para comprender la desinflación actual, es imperativo diseccionar distintos factores claves.
El fin del cepo y el sistema de bandas
Durante el primer bimestre, la inflación bajaba con fuerza, pero a un costo elevado para el Banco Central (BCRA) en términos de inestabilidad cambiaria. Hacia abril, la situación se tornó insostenible debido a que la inflación mensual se aceleraba con picos del 3,7%. Era urgente frenar la sangría de reservas.
Con el respaldo del FMI y la renovación del swap con China, el Gobierno tomó una decisión de fondo: el fin del cepo cambiario para personas humanas. Así se inauguró el régimen de tipo de cambio fluctuante entre bandas preestablecidas, con un techo de $1400 y un piso de $1000.
Aunque el sistema permitió retomar el sendero desinflacionario inicialmente, comenzó a mostrar fisuras ante la dificultad de acumular reservas y la incertidumbre de las elecciones legislativas. Cuando el dólar testeó el techo de la banda, la especulación disparó una nueva fase inflacionaria. Fue necesaria una nueva intervención, esta vez con Estados Unidos como protagonista a través de un swap de monedas entre el Tesoro norteamericano y el BCRA.
Al cierre de 2025, la conclusión es bastante clara, el dólar subió más que la inflación. Con una devaluación del 40,6% frente a una inflación del 31,5%, el país recuperó competitividad y corrigió parte de la apreciación cambiaria del inicio del año.
2026: ¿Hacia dónde va el nuevo mecanismo de indexación?
A partir del 1 de enero, las reglas cambian. Las bandas cambiarias dejarán el ajuste fijo del 1% para adoptar una flexibilidad indexada.
¿Cómo funcionará? Los límites se desplazarán según la evolución del IPC con un rezago de dos meses (t-2). Por ejemplo, si la inflación de noviembre fue del 2,5%, en enero las bandas subirán un 2,5%. Este mecanismo busca crear una "relación simbiótica" entre el dólar y los precios, intentando anular el efecto especulativo de los saltos bruscos.
Proyección: ¿Cuál va ser la inflación en el 2026?
Con este nuevo debut, proyectamos un dólar para finales de 2026 en un rango de entre $1791 y $1990. Bajo este esquema, es altamente probable que la inflación anual ronde el 25%.
Obviamente, al equipo económico le encantaría cerrar el 2026 con una inflación menor.
Sin embargo, el éxito no está garantizado.
¿Por qué?
Dos fuerzas entrarán en colisión. Por un lado, la necesidad del BCRA para comprar dólares con el objetivo de sumar reservas internacionales, va a generar un aumento en la cantidad de pesos.
Por otro lado, se tendrían que absorber parte de estos pesos a través licitaciones de deuda por parte del Tesoro, que a su vez debe absorber más pesos si es que mantiene el ajuste fiscal del Gobierno.
La clave de 2026 será la estabilidad política. Cualquier "ruido" excesivo podría forzar una salida veloz del esquema actual. provocando un nuevo salto cambiario. Por ahora, la persistencia inflacionaria sugiere que la situación no está resuelta.
Sigue a Tutopsia by LHC
Recibe las últimas noticias y actualizaciones directamente en tu WhatsApp.
Unirse al Canal gratis