Balanza comercial mayo 2026: Récord exportador y superávit histórico
![]() |
| Las exportaciones de bienes alcanzaron un nuevo récord en mayo de 2026 |
El frente externo de la economía argentina acaba de marcar un nuevo récord. Tras un primer cuatrimestre de fuerte acumulación, los datos oficiales correspondientes a mayo de 2026, publicados por el INDEC, ratifican y profundizan de manera contundente la dinámica que venimos anticipando en Tutopsia.
En mayo, las exportaciones saltaron a un récord histórico de USD 9.537 millones, registrando un notable incremento interanual del 34,4%. Por otro lado, las importaciones totalizaron USD 6.033 millones, lo que significó una caída del 7% respecto al mismo mes de 2025.
Con estos números sobre la mesa, la balanza comercial anotó un superávit mensual histórico de USD 3.504 millones, encadenando de esta manera su trigésimo mes consecutivo con resultado positivo.
Mayo: Consolidación exportadora impulsada por los términos de intercambio
El extraordinario desempeño del complejo exportador, el cual, se incrementó en USD 2.442 millones respecto a mayo de 2025, es explicado principalmente por el alza del 18,1% en las cantidades despachadas y una suba del 13,9% de los precios internacionales.
Al desglosar el comportamiento por grandes rubros, si bien todos mostraron avances interanuales, el verdadero motor del mes volvió a ser el sector energético:
Combustibles y Energía (CyE): Alcanzaron un valor histórico de USD 1.745 millones, lo que implica una impresionante suba de USD 1.091 millones (un salto del 167,1% respecto a mayo de 2025). Tal como advertimos en análisis previos, este desempeño estuvo traccionado principalmente por el fuerte ascenso en las ventas de petróleo crudo, con cantidades exportadas que volaron un 78,5% y precios que acompañaron con una suba del 49,9%.
Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA): Totalizaron USD 2.992 millones, anotando una variación positiva del 20,5% (USD 508 millones más que el año anterior). Este avance se explicó por una suba del 10,5% en precios y del 9,1% en cantidades, impulsado en orden de importancia por grasas y aceites, carnes y sus preparados, y los residuos de la industria alimentaria.
Manufacturas de Origen Industrial (MOI): Se elevaron un 20,1% interanual (una diferencia absoluta de USD 394 millones), apuntaladas por mayores despachos en el sub rubro de productos químicos y conexos. Las cantidades y precios crecieron 4,5% y 14,9%, respectivamente.
Productos Primarios (PP): Registraron un incremento del 22,5% hasta alcanzar los USD 448 millones. Aunque sus precios cedieron un 1,5%, el volumen físico despachado saltó un 24,5%, destacándose el subrubro de semillas y frutos oleaginosos.
Este panorama comercial se vio respaldado por la mejora en el Índice de Términos del Intercambio. El mismo mostró una suba del 5,8%, situándose en un nivel de 145,1.
Dado que el aumento de los precios de las exportaciones superó al de las importaciones (13,9% frente a 7,6%), el país registró una ganancia neta por términos de intercambio de USD 487 millones.
Bajo el supuesto de que hubieran prevalecido los precios de mayo de 2025, el superávit comercial habría sido de USD 2.770 millones.
El trasfondo macroeconómico de la contracción importadora
El volumen total del intercambio comercial (exportaciones más importaciones) escaló un 14,6% interanual, sumando USD 15.570 millones.
Sin embargo, la persistente retracción de las compras externas (-7% en mayo, equivalente a USD 455 millones menos que el año pasado) sigue respondiendo a la matriz de stock y consumo interno que planteamos el mes anterior.
A pesar del contexto de estabilidad cambiaria, la dinámica importadora se explica a través de dos variables ya consolidadas en nuestro análisis:
El efecto del sobrestock preventivo: Las empresas continúan regulando sus compras externas mientras terminan de liquidar los inventarios costosos acumulados a finales del año pasado, priorizando el uso de existencias propias ante un esquema cambiario previsible.
La cautela en el consumo y la actividad interna: Las caídas más profundas se localizan en los usos económicos asociados a la cadena de valor industrial y de bienes de capital, reflejando altos niveles de capacidad ociosa y un consumo interno retraído.
Al analizar las importaciones por usos económicos, las bajas fueron generalizadas, salvo contadas excepciones:
Combustibles y Lubricantes (CyL): La caída fue del del 32,9% (USD 99 millones menos), donde las cantidades se desplomaron un 55,3% pese a que los precios subieron un 50,2%.
Piezas y Accesorios para bienes de capital (PyA): Mostraron una baja del 26,6% (-USD 374 millones), muy afectada por el agregado de piezas para equipos de transporte, que retrocedió USD 212 millones.
Vehículos Automotores (VA): Cayeron un 21,3% (USD 105 millones menos de compras), con descensos tanto en cantidades (-7,5%) como en precios (-15,0%).
Bienes de Capital (BK) y Bienes de Consumo (BC): Registraron caídas del 6,8% y 2,3% respectivamente.
Bienes Intermedios (BI): En contraste, fueron de los pocos que crecieron en valor (8,6%, sumando USD 179 millones), aunque esto se debió netamente a un efecto precio (+10,0%), ya que sus cantidades físicas cayeron un 1,3%. Por su parte, el uso Resto (que incluye couriers) fue el que más se expandió con un 74,7% de suba interanual.
Dos sectores claves: Automotriz y Energía
La evolución de dos de las cadenas de la economía local ilustra a la perfección el momento de transición de la balanza comercial:
Sector Automotriz: En mayo, la balanza comercial automotriz arrojó un déficit de USD 416 millones. Si bien sigue en rojo, representa una fuerte corrección frente al saldo negativo de USD 843 millones de mayo de 2025. Esta reducción del déficit por USD 427 millones fue posible gracias a una mejora de USD 89 millones en las exportaciones y una reducción de USD 338 millones en las importaciones. El segmento de transporte de mercancías aportó un superávit de USD 416 millones, logrando compensar parcialmente los rojos de autopartes (-USD 631 millones) y de vehículos para el transporte de personas (-USD 202 millones).
Sector Energético: El balance comercial de combustibles y aceites minerales explotó en un superávit de USD 1.395 millones, una mejora sustancial frente al saldo positivo de USD 254 millones registrado en mayo del año pasado. Las exportaciones del sector volaron un 192,1% interanual mientras que las importaciones del rubro cayeron un 40,8%.
Los datos de mayo confirman que la tendencia que veníamos analizando no es un fenómeno estacional aislado, sino una consolidación estructural de mediano plazo. Los dólares generados a través de la balanza comercial de bienes siguen fluyendo a un ritmo récord principalmente por Vaca Muerta y el sector agroindustrial.
No obstante, el gran beneficiado fue el Banco Central que pudo realizar compras diarias dado este superávit de USD 3.504 millones en mayo.
En ese sentido, el balanza comercial de bienes se ha convertido en el pilar fundamental que le ha permitido al equipo económico sostener el programa monetario y, poder así, mantener la estabilidad macroeconómica en esta primera parte del año en detrimento de la producción industrial manufacturera y un menor ingreso disponible de una gran parte de la población.
