Apreciación del peso y metas del BCRA: ¿Es sostenible la inflación en dólares del 16,8%?
El equipo económico continúa utilizando al tipo de cambio como herramienta de contención nominal. En el primer trimestre de 2026, el peso argentino experimentó una apreciación muy importante debido a que el dólar oficial pasó de $1495 a inicios de año a $1405 al cierre de marzo, lo que representa una baja del 6,4%.
En este periodo, el BCRA realizó compras netas por USD 4.386 millones, una cifra que duplica los USD 2.205 millones del mismo lapso en 2025, aunque se mantiene por debajo de los USD 8.512 millones adquiridos en 2024. Es importante notar que, si el Banco Central hubiera mantenido el ritmo de intervención de 2024, la apreciación cambiaria habría sido incluso más profunda por la menor absorción de divisas.
El acelerador de abril
La inflación en dólares no se detiene a mediados de abril, en un contexto caracterizado por la apreciación del peso y la buena noticia de que la acumulación de reservas por parte del BCRA se ha acelerado.
Al cierre de esta semana, el dólar minorista en el Banco Nación se ubicó en $1390. Esta caída de $105 por unidad implica una apreciación nominal del peso del 7,6% en lo que va del año.
Sin embargo, la dinámica de precios internos no ha seguido la misma trayectoria. En el primer trimestre, el IPC acumuló un 9,4%. Esta divergencia genera un fenómeno crítico: la inflación medida en dólares en el primer trimestre del año alcanzó el 16,8%.
En abril, esta tendencia se profundiza ya que el dólar sigue bajando y la inflación no cede, encareciendo los costos internos si lo medimos en dólares y desafiando la competitividad de los sectores transables.
Cumplimiento de metas y el factor "Carry Trade"
En el plano de las reservas, el balance es positivo. Hasta el 17 de abril, las compras del BCRA en el corriente mes totalizaron USD 1.634 millones, superando los registros mensuales de enero y febrero, e igualando prácticamente lo comprado en todo el mes de marzo.
Con este desempeño el acumulado en el 2026 es de USD 6.020 millones, por ende, se ha cumplido el 60% de la meta de compras de USD 10.000 millones fijada para este año, la cual podría extenderse hasta los USD 17.000 millones.
Ahora bien, cabe preguntarse qué impacto habría tenido una menor intervención del Banco Central. Sin esa demanda de divisas, el dólar estaría aún más barato, la inflación en dólares sería mayor y el escenario de tasas se vería distorsionado.
Aquí entra en juego el carry trade, la estabilidad (o baja) del dólar nominal frente a tasas de interés en pesos que, aunque en descenso, siguen ofreciendo rendimientos positivos si lo medimos en dólares, incentiva la liquidación de divisas para capturar la ganancia en moneda local.
Este flujo de dólares financieros retroalimenta la apreciación del peso, permitiéndole al BCRA cumplir sus metas de compras de dólares en el corto plazo, pero dejando abierta la incógnita sobre la sostenibilidad de una Argentina que se encareció frente al mundo a un ritmo del 16% en el primer trimestre del año.
